J.J. Redick no es un simple metedor de triples para los Philadelphia 76ers: su veteranía, su poder de gol y su aparición en partidos complicados lo convierte en uno de los jugadores importantes del equipo. Analizamos su temporada.
La off-season en el equipo de la ciudad del amor fraternal estuvo marcada por la rápida y efectiva actividad durante el periodo de la agencia libre: en pocos días los Sixers cerraron sus contrataciones, sobrepagando jugadores, pero logrando el objetivo de sumar veteranía de calidad para liderar un vestuario joven y aportar dentro de la cancha. Así fue como se sumó J.J. Redick por la módica suma de 23 millones de dolares al año, un sueldo elevado que lo puso en el centro de la escena al tirador oriundo de Cookeville, Tennessee. El veterano escolta asumió el desafío y se convirtió en un jugador clave para Brett Brown.
Redick, de 33 años, lleva disputados 29 partidos en la temporada regular junto con los 76ers, todos como titular, apenas se perdió cuatro encuentros por problemas físicos. El jugador formado en Duke es el segundo máximo anotador del equipo con 16.8 puntos por partido, en lo que es hasta ahora su mejor año en su extensa carrera en la NBA. El ex Magic y Clippers, entre otros, también es el segundo jugador con más minutos en cancha detrás de Ben Simmons con 33.5 por juego, otro apartado estadístico donde está marcando el mejor número en su carrera.
La participación de J.J. Redick en la ofensiva de Brett Brown es fundamental: el escolta es el tercer jugador que más tiros toma detrás de Embiid y Simmons, siendo esta temporada la que más cantidad de veces tira al aro. Al mismo tiempo, J.J. es uno de los cuatro jugadores con +/- positivo. En cuanto a sus porcentajes de tiro, Redick bajó un poco su efectividad con respecto a sus últimos años, donde durante tres temporadas tiró por arriba del 42% detrás de la línea de tres, igualmente ahora tiene una buena efectividad con un 39%. El escolta es el mejor Sixers desde la línea con un 95% y uno de los mejores en tiros de campo con una efectividad de 43.7%.
En una temporada regular donde los Philadelphia 76ers registrando un récord perdedor de 15 victorias y 18 caídas, cuando J.J. Redick estuvo en cancha el equipo de la ciudad del amor fraterno registró 13 triunfos y 16 derrotas y sin él el récord es 2-2. Cada vez que el escolta se destaca, los Sixers gozan de un buen juego, con su tiro hace daño y se convierte en una amenaza que abre defensas para que Joel Embiid o Ben Simmons puedan hacer daño en el 1vs1 en la zona pintada.

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