Los Philadelphia 76ers lograron el primer éxito en el Wells Fargo Center en la noche del miércoles ante los Atlanta Hawks. Los dirigidos por Brett Brown se impusieron por 119 a 109 con otra gran noche del duo Embiid - Simmons.
Momento de gracia para el equipo de la ciudad del amor fraternal que sumó su tercera victoria al hilo, la primera en condición de local y alcanzó un récord de cuatro éxitos y cuatro caídas. Los Sixers están en el .500, como hace tiempo no sucedía. Además el equipo cortó una racha de tres temporadas sin triunfos ante los Atlanta Hawks. Los dirigidos por Brett Brown tuvieron como líderes a Ben Simmons y Joel Embiid: ambos jugadores lograron una doble decena, el australiano quedó a una asistencia de otro triple-doble, y aparecieron en los minutos finales, cuando el partido parecía complicarse.
Con la vuelta de J.J. Redick al quinteto titular en lugar de Bayless, los 76ers jugaron un primer cuarto de lujo. Tal vez el mejor nivel de básquet que haya demostrado este equipo en los ocho partidos de la temporada. Movimiento de pelota, efectividad en el tiro de tres y una defensa férrea que permitió rápidamente sacar 17 puntos de ventaja. Atlanta reaccionó de la mano de Bazemore y Schroder y terminó nueve puntos abajo en el primer cuarto. La resistencia creció todavía más en el segundo cuarto, cuando después de un par de malas ofensivas Sixers, los Hawks se metieron de lleno en el partido a un doble de diferencia. Si bien los locales llegaron a sacar con una racha nueve puntos de ventaja al descanso largo sólo era de dos, 59 a 57.
La pasividad de los Philadelphia 76ers continuó durante todo el tercer cuarto. El tramite fue parejo, con intercambio de canastas, hasta un punto de inflexión donde los Hawks llegaron a sacar 6 puntos de diferencia con Babbit y Schroder como protagonistas y una racha favorable de 9-0. Simmons se cargó la ofensiva a sus espaldas y con la colaboración de los perimetrales pusieron a los Sixers otra vez en juego empatando el marcador al final del tercer parcial. Atlanta estuvo casi seis minutos sin anotar en el cuarto decisivo y los dirigidos por Brett Brown sacaron provecho para tomar una ventaja de cinco puntos. El cierre fue todo del dúo Simmons-Embiid, con jugadas de highlights y cerrando la victoria por 119 a 109 a favor de los locales.
Los Sixers gozan de buena salud. Tres victorias al hilo, un récord más acorde a lo esperado y un equipo que aún tiene mucho para crecer. Sus jovenes estrellas gozan de buena salud: Simmons otra vez coqueteó con la triple decena al sumar 19 puntos, 13 rebotes y 9 asistencias, mientras que Embiid tuvo un partidazo con 21 puntos, 12 rebotes, 6 asistencias, 3 robos y 3 tapones. Mención especial para dos veteranos de la franquicia: Covington fue el máximo anotador con 22 puntos -6 de 11 en triples- y McConnell volvió a ser el abanderado de la banca aportando 12 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias.

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