Lonzo Ball es la gran figura de este Draft por su juego, por su potencial y por el ruido que genera su entorno. Apunta a salir con el pick 2 pero los Lakers tienen dudas y ahí aparecemos nosotros.
Lonzo Anderson Ball nació en la costa Oeste de los Estados Unidos, más precisamente en Anaheim, California. Creció respirando básquet con dos padres que jugaron al deporte en nivel universitario y se destacó desde temprana edad: en su escuela, Chino Hills en California, promedió una triple decena en sus últimos dos años logrando en su año senior un récord de 35-0 y el título estatal. Lonzo recibió un sinfín de galardones, entre ellos el Naismith a mejor jugador nacional del High School, antes de arrancar su etapa universitaria en la Universidad de California.
En UCLA Ball siguió a la altura de las expectativas: jugó 36 partidos en los que promedió 14.6 puntos, 7.6 asistencias , 6 rebotes y un 41% en tiros de tres, lideró al país en asistencias y fue elegido Freshman del año en la conferencia Pacific-12, por encima de Markelle Fultz. Lonzo llevó a su equipo a disputar el March Madness: los Bruins superararon en las primeras rondas a Kent State y a Cincinnati y terminaron cayendo ante Kentucky en un mano a mano donde De'Aaron Fox, el tercer gran base de la camada, apabulló a Ball anotándole 39 puntos y finalizando la experiencia universitaria del californiano.
Cuando hablamos de Lonzo Ball hacemos referencia al jugador con más creativo de la camada, un base con una visión de juego increíble para su edad en el cuerpo de un escolta. Ball combina 1.98 metros de altura, con buen manejo y velocidad, letal en transición. A pesar de tener una mecánica de tiro extraña tiene efectividad en el tiro externo; tal vez su déficit sea la media distancia de donde prácticamente no intenta. Promedió casi una pérdida menos que Fultz. En defensa, su tamaño lo hace imponente ante otros bases y también le permite defender escoltas, con más concentración puede ser un buen defensor en la NBA.Nadie duda del talento de Ball, nos sacamos el sombrero ante un jugador tan espectacular, pero su entorno hace que el PG de 19 años siembre algunas dudas de cara a compartir un vestuario en la NBA. Su padre, LaVar, se encargó de que su apellido aparezca semanalmente por situaciones extra basquetbolísticas: desde una insostenible comparación con LeBron o Curry, hasta la creación de su propia marca de ropa y una zapatilla con valor cercano a los 500 dólares. Puro ruido. Innecesario ruido. Ball padre está cargando de peso una mochila que será difícil de aguantar para Lonzo.
Toda la familia desea que el joven prodigio acabe en los Lakers y Los Angeles parecía estar enamorado de Lonzo por lo que era una selección anticipada. Pero en las últimas se dio a conocer que los angelinos quieren ver bien a Fox y programar un workout con él para conocerlo de cerca, incluso se llegó a instalar la idea de realizar un 1vs1 entre ambos bases. Por su parte Ball, un gran compañero según declaran sus ex compañeros en UCLA, al ver el panorama no descartó entrenar con los Sixers como si lo hizo con los Celtics.Prospect Profile | @ZO2_ (@UCLAMBB)— Philadelphia 76ers (@sixers) 25 de mayo de 2017
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Parece poco probable que los Lakers pasen de Ball, sus caminos están destinados a unirse, pero en caso de que eso suceda no podemos darnos el lujo de ni siquiera dudar un poco sobre nuestra elección: Lonzo es un ganador, un motor anímico, un armador que se puede correr para dejarle el timón a Simmons, un chico que puede cambiar el andar de la franquicia; y sí su padre es un bocón que puede generar un clima raro pero al día de la fecha nunca intento interenir en una decisión táctica. Ball tiene un talento superior a todo lo que se pueda generar por afuera.

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