Su mejor año como profesional


Sin lugar a dudas Nik Stauskas encontró su lugar en el mundo, su rol y su mejor rendimiento desde que arribó a la NBA junto a los Sixers en la temporada 2016-17. Repasamos su año.

El escolta canadiense de 23 años a comienzo de temporada se afrontaba tal vez a su última oportunidad de ganarse un lugar importante en la NBA y justificar por qué fue un pick 8 en el Draft de 2014. Sus primeros dos años, el de rookie en Kings y el otro en Sixers, habían sido decididamente malos, aunque de uno a otro había demostrado mejoras. En su tercera campaña como profesional Sauce se pareció más a la estrella de Michigan que al jovencito que deambuló en Sacramento y Philadelphia: Stauskas encontró su rol desde la banca y registró sus mejores números.

Nik tuvo un gran rendimiento con el equipo de la ciudad del amor fraternal durante el año. El oriundo de Mississauga, Ontario (Canada) demostró una actitud de agresividad distinta a la que venía teniendo, tanto en defensa como en ataque, siendo un bastión de la segunda unidad. Sauce fue el Sixers que más veces atacó al aro desde el dribbling y también el más efectivo en el backcourt de Philly. Además, en los últimos partidos de la temporada regular, cuando Chacho Rodríguez se encontraba lesionado, ocupó el rol de armador sustituto y lo hizo sin mayores errores. 

Stauskas fue uno de los Sixers que más partidos jugó en la temporada con un total de 80 encuentros en los cuales en 27 oportunidades fue parte del quinteto inicial demostrando la importancia que tiene en la consideración del Coach Brown. En la 2016-17 registró sus mejores números en todos los apartados desde que llegó a la NBA promediando 9.5 puntos, 2.8 rebotes y 2.4 asistencias en poco más de 27 minutos por partido. Además fue el año de mayor efectividad para el canadiense que tuvo un 39% en tiros de campo y un 37% detrás de la línea de tres. 

Los Sixers apostaron por él y Stauskas no defraudó. A principio de la temporada la franquicia hizo uso de la opción para garantizarle el contrato la temporada que viene y Nik respondió firmando su mejor año en la NBA. Por su nivel, su juventud y su versatilidad parece tener lugar asegurado de cara al futuro inmediato de la organización, aunque también es una pieza tentadora para realizar movimientos en el Draft. Lo cierto es que Stauskas demostró su valor y por que puede ser un buen jugador NBA, lo que venga, se quede o se vaya, será lo mejor para los Sixers. 

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