No todos los días se cumplen 54 años y no todo los días el cumpleañero es un héroe de la franquicia. En esta fecha simbólica recordamos a Charles Barkley, icono de los Sixers durante casi una década a pesar de no ganar anillos.
1984 será recordado como un año clave en la historia de la NBA: un joven de North Carolina hacía su arribo para luego, en años posteriores, convertirse en el jugador más importante de todos los tiempos; también hacía lo propio Charles Wade Barkley. El ala pivot nacido en Alabama un 20 de febrero de 1963 decidió ponerle fin a su etapa universitaria junto a los Auburn Tigers después de tres años para presentarse al Draft. La noche del 19 de junio de 1984, los Philadelphia 76ers vieron como pasaban ante sus narices Olajuwon y Jordan, por lo que con la quinta selección decidieron seleccionar a Barkley por encima de otros nombres pocos seductores.
'El Gordo' arribó a un equipo ganador, que dos temporadas atrás había logrado el anillo, y plagado de veteranos como Julius Erving, Moses Malone y Maurice Cheeks que ayudaron a Barkley a solucionar sus problemas de sobre peso y encaminar su carrera como profesional desde los primeros momentos. Con tanto nombre importante, Charles no tuvo una actuación descollante pero con un promedio de 14 puntos y 8,6 rebotes por noche ayudó al equipo a alcanzar las finales de Conferencia y terminó siendo elegido en el quinteto ideal de novatos.
Barkley no necesitó la salida de los jugadores de peso para convertirse en un hombre clave en el equipo, ya en su segunda temporada fue el líder en rebotes y el segundo máximo anotador de unos Sixers que volvieron a jugar en post temporada. Con el correr de los años, la franquicia de la ciudad del amor fraternal decidió traspasar a Malone, Erving anunció su retiro y el joven interno se convirtió en el líder absoluto y confirmó su estatus de estrella en la NBA. Barkley se convirtió en un habitué de los All Star Game y se acostumbró a promediar una doble decena en puntos y rebotes y a pesar de eso los 76ers no pudieron jugar nunca una final de liga.
Su mejor año en la ciudad del amor fraternal fue durante la temporada 1989-90 donde fue segundo en la votación para el MVP detrás de Magic Johnson. Barkley promedió 25 puntos, 11 rebotes y un 60% en tiros de campo, siendo elegido en el mejor quinteto de la temporada por tercer año consecutivo y apareciendo una vez más en el All-Star. 'El Gordo' llevó a los 76ers a una semifinales de Conferencia donde cayeron con los Bulls de Jordan, eso fue lo más lejos que pudo llevar Barkley a la franquicia en la era posterior a Malone-Erving. La historia se repitió a la temporada siguiente, con los de Chicago como verdugos en semifinales.
Sir Charles Barkley pasó ocho temporadas en la ciudad del amor fraternal a un nivel extraordinario convirtiéndose en el cuarto máximo anotador en la historia de la franquicia con 14.184 puntos y un emblema de los Sixers. Su desesperación por lograr el anillo que nunca llegó lo llevó a tomar la decisión de abandonar Philadelphia rumbo a otras franquicias manchando un poco su gloriosa historia. Siempre recordaremos lo más lindo, esa estrella que nos líderó temporada tras temporada, que fue una marca en la NBA con nuestra camiseta y que a día de hoy sigue defendiendo, a su manera, a los 76ers desde su rol en los medios.

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