Derrota en un pésimo partido


El equipo de la ciudad del amor fraternal sufrió una nueva derrota como local ante Los Ángeles Lakers por 100 a 88 en el primer partido en que los tres internos aspirantes a estrellas estuvieron disponibles. 

Los Philadelphia 76ers tuvieron en la noche del viernes uno de los peores partidos de la temporada regular. Sin alma para defender, con actitud derrotista y niveles individuales demasiados flojos, el equipo dirigido por Brett Brown firmó un arranque de 0-13 que lo condenó por el resto del partido. Los Sixers nunca pudieron volverse a meter en el partido a pesar de que en los últimos minutos de juego logró descontar y achicar la desventaja a menos de diez puntos. Finalmente los Lakers se alzaron con la victoria por 100 a 88. 

La derrota fue justificada, el equipo jamas estuvo a la altura y salvo por momentos de Joel Embiid, que su actuación no terminó de ser del toda buena y se fue diluyendo con los minutos, ningún jugador demostró algo distinto. Jahlil Okafor tuvo sus dos caras típicas: jugando bien en ofensiva pero dando pena a la hora de defender; y las segundas guitarras como Robert Covington y Ersan Ilyasova anotaron en doble dígito pero tuvieron en combinado un horrendo 1 de 14 detrás de la línea de tres. 

Los Sixers llegaron a la vigésima derrota en la temporada regular en 26 partidos, el equipo de la ciudad del amor fraternal no puede salir del fondo de la clasificación de la NBA donde iguala con Dallas Mavericks en un récord de 6-20. Anoche los 76ers ayudaron a los Los Ángeles Lakers a cortar una racha de 8 derrotas en fila. El equipo volverá a tener acción el próximo lunes cuando reciba a los Brooklyn Nets. 

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