Un comienzo lento


Tranquilamente podría ser el título para describir el arranque de la temporada de los Sixers, pero también es un concepto que refleja el nivel de uno de los integrantes del quinteto titular: Robert Covington. 

Se puede decir que el alero nacido en Illinois a sus 25 años ya es considerado como uno de los miembros veteranos de la plantilla de los Sixers. Con 143 partidos disputados en el equipo de la ciudad del amor fraternal y más de cien como inicial pasó a ser uno de los integrantes históricos en los tiempos de sequía que corren en Philadelphia, donde los jugadores no tienen continuidad debido a los diversos traspasos, el bajo nivel demostrado o por las lesiones que azotaron constantemente a las jóvenes promesas que llegaron vía Draft. 

Dentro de este marco, RoCo se posicionó alto en la consideración de Brett Brown y los General Manager, Hinkie en principio y Colangelo en la actualidad, por ser uno de los jugadores más productivos, desde que llegó en la 2014-15 a la actualidad siempre estuvo en el podio de los máximos anotadores del equipo y dentro de los mejores tiradores detrás de la línea de tres, además de tener un interesante aporte en los rebotes y los robos. En un equipo que no se caracterizó por tener grandes defensores, Covington tuvo una buena labor en ese costado de la cancha. 

Pero la temporada 2016-17 no arrancó del todo bien para el ex Rockets, sus números nos son para nada buenos: en los 6 partidos disputados bajó considerablemente su efectividad con un 24% en tiros de campo y apenas un 23% detrás de la línea de tres, números pésimos para cualquier jugador a este nivel. Además de bajar 1.25 rebotes menos que el año pasado, no llega a un robo por partido y apenas promedia 5.33 puntos por noche. La actualidad de Covington está bastante alejada a su mejor nivel.

A pesar de esto, Brett Brown mantiene la fe en él para ser el alero inicial y uno de los jugadores que más minutos disputa por partido. Por suerte para los Sixers, Robert Covington empezó a responder a la confianza del entrenador, en la derrota del pasado lunes ante Utah Jazz se despachó con 12 puntos y 8 rebotes con una altísima efectividad con un 4 de 5 en tiros de campo y un 75% detrás de la línea de tres.

Covington no va a ser nunca una estrella, para eso hay otros nombres en Philadelphia. Lo que los 76ers esperan de él es que sea un gran actor de reparto, que aporte sus puntos, sus rebotes y que sea una amenaza en el perímetro, más cuando el juego se centra mucho en las manos de Joel Embiid. Su comienzo fue lento, esperamos que el partido ante el Jazz sea el comienzo de la levantada para ser el Covington de siempre. Bienvenido sea. 

Comentarios

  1. Buena cronica, lamentable lo de Robert y lo del equipo tambien, 5 de los 6 partidos fueron en casa y no ganamos uno ni de casualidad, muy bueno el calendario que pusiste arriba, siempre leo tu blog un saludo.

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