Como era de esperar el equipo de Philadelphia cerró la temporada con una derrota, fue como visitante ante los Chicago Bulls por 115 a 105. Solamente siete jugadores vieron acción.
Dos equipos sin obligaciones se enfrentaron anoche en Chicago. Y así salieron a la cancha los 76ers, con la tranquilidad de la despedida tuvieron un gran comienzo, donde con contundencia en ambos sectores del juego llegaron a ganar por más de 20 puntos al comienzo del segundo cuarto. Los Bulls reaccionaron y acortaron distancias, una canasta después de un robo en los últimos segundos dejó a los locales a menos de 10 puntos camino al descanso largo.
En la segunda mitad continuó la tendencia de la mejora de Chicago, en menos de 4 minutos el conjunto descontó la ventaja Sixers y pasó al frente en un lapso horrible del conjunto de Brett Brown. El cierre del partido fue todo de los Bulls, Jimmy Butler, Nikola Mirotic y Justin Holiday se lucieron ante una defensa nula, mientras que del lado de los Sixers, Covington redondeó la actuación destacada con 27 puntos y 6 rebotes. El conjunto local se terminó quedando con la victoria por 115 a 105.
El cierre fue acorde a lo que hizo Philadelphia 76ers a lo largo de la temporada, un buen arranque y un pésimo cierre. El récord final es un horrendo 10 - 72 que como consuelo no fue el peor de la historia pero quedó a nada de igualarlo. Empieza el momento de Bryan Colangelo, tendrá que elegir bien el Draft, sean 3 o 4 jugadores de primera ronda, explotar la agencia libre y armar una plantilla competitiva a la altura que merecen los Sixers.


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