Fin del 'proceso': Hinkie dejó los Sixers


El ex GM de los Philadelphia 76ers, Sam Hinkie, sacudió a la franquicia del estado de Pennsylvania al presentar su dimisión al cargo en la noche de ayer. Causas y consecuencias de una decisión anunciada.

Cuando todo estaba tranquilo después de lograr la décima victoria en la temporada, Hinkie puso a los Sixers en el ojo de los medios, presentó su renuncia al cargo de General Manager acusando una falta de confianza "en que pueda tomar las mejores decisiones de cara a los inversores de los Sixers". Acorralado desde la llegada de Jerry Colangelo y en medio de los rumores del arribo a los 76ers de Bryan Colangelo, hijo de Jerry, Sam tomó la decisión que el creía que era la justa y así lo dejó en claro en una carta de 13 hojas que publicó ESPN: "Debo dimitir. Y lo hago".

Una decisión anunciada. Después de no ver progresos deportivos en dos temporadas y media, la franquicia había decidido contratar a Jerry Colangelo como presidente de Operaciones de Baloncesto para trabajar en conjunto con Sam, puras meniras, con él comenzó un cambio en la toma de decisiones: el poder absoluto que poseía Hinkie para hacer y deshacer se vio limitado. Colangelo acercó a su gente, incluso puso a Mike D'Antoni como colaborador de Brett Brown, y los rumores del arribo de su hijo, Bryan, empujaron a Hinkie a dejar su cargo.

El ex General Manager se va de los Sixers después de tres temporadas donde desde lo deportivo se acumuló derrotas, picks y un espacio salarial interesante para maniobrar. En su gestión el equipo ganó 47 partidos y cayó en 195 oportunidades, además de convertirse en el peor equipo deportivo en la historia de Norteamerica con 28 derrotas en fila entre el cierre de la temporada 2014-15 y el comienzo de la 2015-16. El 'proceso' se estancó, su tercer temporada, aún con cuatro partidos por disputar, apunta a ser una de las peores en la historia de la NBA y el equipo no presenta mejoras.

La herencia Hinkie deja un equipo perdedor, sin experiencia y con mayoría de jóvenes con dudoso talento. El 'proceso' finalizó abruptamente pero dejó la posibilidad de cuatro picks de primera ronda para el próximo Draft para finalizar la reconstrucción del equipo. La recuperación de Okafor y Embiid, la llegada de Saric, como mínimo tres jugadores de primera ronda de la camada 2016 y una participación activa en la Agencia Libre significarán el comienzo de una nueva era donde los Sixers dejen atrás las derrotas buscando ser competitivos.

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