Los Sixers siguen sin conocer la victoria. Anoche sufrieron la tercera derrota más amplia de lo que va de la temporada al caer por 103 a 119 ante los Toronto Raptors. En una noche negra, Okafor estableció su mejor marca goleadora.
Las cosas empezaron mal desde antes del partido, cuando nos amanecimos que Holmes, reemplazante natural de Noel, se sumaría Nerlens para mirar el partido vestido de civil debido a presentar problemas en los isquiotibiales de la pierna derecha. Entonces, los Sixers salieron a la cancha con McConnell, Stauskas, Sampson, Grant y Okafor como quinteto inicial, con Wood como único relevo para la zona pintada.
El conjunto local tuvo un buen comienzo, con Okafor, Stauskas y Sampson anotando gracias al reparto de juego de T.J. McConnell. A la hora de defender fue duro, sin Noel y sin la altura para marcar la zona pintada, los de Philadelphia tuvieron un buen juego de piernas para evitar varias canastas de los Raptors. El ingreso de Canaan fue muy bueno, a puro triple, los Sixers lograron irse arriba por cinco puntos al final del primer cuarto.
A pesar de arrancar el segundo parcial con la misma tónica, a puro triple de la mano caliente de Canaan, el cierre de la primera mitad iba a ser el preludio de una dura derrota. El equipo de la ciudad del amor fraternal empezó a fallar en ataque y los canadienses aprovecharon la oportunidad para tomar la delantera en el marcador y así no largarla más. Raptors se fue al descanso largo arriba por 57 a 63.
Los 24 minutos restantes estuvieron de más. El tercer parcial de Scola, con 17 puntos, fue la sentencia para Philadelphia que sólo miraba mientras Toronto estiraba la diferencia a cada minuto que pasaba. El resto del partido sirvió para que Okafor alcance su máxima anotación desde que arribó a la NBA con 26 puntos y también para confirmar que los Sixers necesitan mucho de los que están en la enfermería. El partido fue de Toronto Raptors por 119 a 103.


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