En esta época del año se suele recordar los momentos de más gloria de los Sixers, días atrás recordamos el título del '83, el último que logramos, y ahora nos toca conmemorar un paso a una final: el 3 de junio de 2001 Philadelphia triunfó 108 a 91 ante Milwauckee Bucks en el séptimo partido de la serie.
Después de varias temporadas en el ostracismo y con una bomba de tiempo a punto de explotar entre el entrenador Larry Brown y la estrella del equipo Allen Iverson, los Sixers comenzaron la temporada 2000-01 de la mejor manera posible: con diez victorias al hilo. Inclusive pudieron sobreponerse a la lesión y salida de Ratliff con la incorporación de Dikembe Mutombo. Philadelphia finalizó la temporada regular con un récord de 56 victorias y 26 derrotas, sólo por detrás de Spurs y Lakers.
Ya en Play-off, Philadelphia trabajó duro para superar a Indiana Pacers por 3 a 1 y aún más para dejar de lado a los Toronto Raptors en el séptimo partido. En la final de la conferencia del Este se tuvieron que enfrentar a Milwauckee Bucks. Después de que se repartieran los dos primeros partidos, Iverson no pudo jugar el quinto partido por lesión y los Sixers quedaron al borde de quedar eliminados.
La historia es conocida, los Lakers de Kobe y Shaq se quedaron con la final de la NBA en cinco partidos dejando sin anillo a Allen Iverson. Pero para los fans de los Sixers la temporada 2000-01 quedará en la memoria por siempre: por volver a las finales de la liga después de casi dos décadas y por tener en Iverson al MVP de la temporada.

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