¿Quien no recuerda la emoción cuando Iguodala encestó esos dos tiros libres ante los Bulls en el sexto juego? ¿Y Quién no recuerda la rabia y tristeza en los minutos finales del juego 7 en Boston?
Luego de los playoffs del 2012, los fans de los Sixers se han resignado a verlos desde el sillón de sus casas, alentando a otros equipos y sin poder experimentar el verdadero sentimiento de que tu equipo juegue la postemporada.
Aunque todavía peor que esto, es estar resignado desde el primer partido de la temporada a saber que tu equipo estará en la parte baja de la tabla.
Imaginen si este sentimiento frustra a los fans, lo que produce a los jugadores que están condenados a perder la mayoría de los partidos, donde una victoria tiene un valor mucho mayor de lo que realmente significa y la derrota pasa a ser rutina. Fans acostumbrados a no festejar, jugadores resignados a no ganar.
En estas temporadas, el animo bajo reina en Philadelphia ¿Cómo un equipo puede recuperarse de esto y ser competitivo?
Muchos apuestan a una promesa del Draft que levantará el equipo junto a Embiid y Noel formando un Big Three, pero no solo hay que tener un rotundo giro en el juego sino también en la energía del equipo y ese trabajo recae en Bett Brown y en el equipo de técnicos que tendrá en sus manos la tarea de devolver la alegría a Philadelphia.

Comentarios
Publicar un comentario