Sin dudas que desde que Sam Hinkie se hizo cargo de los escritorios en la ciudad del amor fraternal, los días más importantes para la franquicia ocurren luego de finalizada la competencia, cuando los jugadores están de vacaciones, en las oficinas de Philadelphia el trabajo no toma descanso. Y nos estamos acercando a ello. Precisamente porque el nuevo General Manager ha depositado sus objetivos deportivos, para la profunda reconstrucción del equipo, a los riesgos y fortunas del Draft.
Es por ello que el 26 de Junio de 2014 en el Barclays Center de Brooklyn los Sixers fueron uno de los grandes protagonistas de la noche. Es sabido que adquirimos a Joel Embiid, Elfrid Payton, quien fue canjeado por los derechos de Dario Saric, y gran cantidad de selecciones de segunda ronda, muy acertadas, como por ejemplo Jerami Grant o KJ McDaniels. De igual manera, creemos que algo parecido sucederá dentro de un poco mas de un mes cuando se celebre el Draft; y es probable que el próximo año también, pero ese tema todavía no nos ocupa.
Con vistas a este acontecimiento, esta temporada Sam Hinkie tomo decisiones que implicaban correr considerables riesgos, pero en el mundo del básquet se aplica un principio propio de las finanzas: "a mayor riesgo asumido, mayor rendimiento pretendido" y eso es a lo que apunta nuestro impredecible GM, asumir grandes riesgos para obtener grandes resultados, y agregarle el mayor valor posible a la plantilla del Coach Brown aunque ello implique desmantelarse de cualquier jugador de la franquicia. Pero nuestra suerte depende de lo que suceda esta noche cuando las bolillas de la lotería definen el orden de las selecciones.
Si todo sale bien además de la ronda propia, garantizada Top-6, tenemos una efímera chance de recibir una selección desde Los Ángeles, la cual poseemos el derecho desde que Hinkie envió a la promesa y figura del equipo, Michael Carter Williams, a los Bucks. Para ello necesitamos que cuando se seleccionen las bolillas, la de Lakers no quede dentro de las 5 primeras, es decir que dos equipos se le adelanten en el orden gracias a la lotería, ya que en ese caso entra en la protección y permanecería en el conjunto de california. A partir de la selección 6, la recibe Philly. Las probabilidades dicen que hay un 16% de chances de que ello ocurra y si eso pasa estaríamos contando con dos jugadores Top-6 que agregarían valor inmediato al equipo.
También debemos mencionar que hay chances de acceder a una tercera selección de primera ronda, la del Heat, obtenida en una transacción no correspondiente a esta temporada, pero si las chances de obtener la de Lakers son pocas, estas son diminutas. Para transformar esta selección en dividendos Miami debe caer hasta la 11ª posición, con un porcentaje de probabilidad inferior al 1% para que ello ocurra. Difícil, por no decir imposible, pero la oportunidad existe.
Sin embargo el General Manager no se conformó solo con esto y siguió moviéndose en el mercado y asumiendo riesgos. Y una de las maniobras que no salió como Hinkie esperaba fue la de la incorporación de Javale McGee, el GM aprovecho nuestro espacio salarial para hacerse con el contrato sobrevaluado del center al costo de que Nugguets nos envíe su Primera Ronda que era de OKC. Esta selección hubiese sido sumamente potable para el plantel de Brett Brown, pero al no ingresar a Playoffs el Thunder, tendremos que esperar a la próxima temporada para ver si recibimos la misma.
Si este martes por la noche la suerte, el destino o lo que fuere, esta de nuestro lado, tendríamos hasta 3 selecciones de primera ronda, y considerablemente altas, es decir que tendríamos grandes incorporaciones al roster de la próxima temporada. Sin embargo, siendo prudentes contamos con una sola selección potable, y es la propia. Seguramente Dangelo Russell, Karl Thowns, Emanuel Mudiay o Jahlil Okafor se pongan la gorra de los 76ers en la noche del Draft. Pero no nos adelantemos, nada es seguro con Sam Hinkie.


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